Una mujer se acercó al finalizar un evento y me dijo:
“Gracias, Mile. Pensé que no tenía padre… y ahora sé que sí.”
Había perdido a su papá cuando era bebé. Después de 50 años, pudo sentirlo. Pudo ser consciente de que él estaba. Y su vida cambió para siempre.
Testimonios
Lo que dijeron quienes ya lo vivieron
Carmen - 42 AñosDesignation
Salí con paz, pude sentir a mi cuñada, y se que gracias nuestra sesión está ahora en la Luz y en paz. No sabía con cuánto peso cargaba mi duelo y sentí muchísimo alivio.
Tomás - 44 añosDesignation
Soy bastante mental, pero sentí su presencia y pudimos decirnos nuevamente cuánto nos amamos; gracias Mile, la verdad tu sesión fue extermadamente sanadora.
Paula - 28 AñosDesignation
Yo no creía en nada, vine por mi mamá. Me fui creyendo en todo.
Esto fue real.
¿Necesito tener experiencia espiritual para asistir?
No. Solo necesitás abrir tu corazón y estar dispuesto/a a recibir los regalos del Cielo
¿Se canaliza a todos los asistentes?
Si, todos tienen la capacidad de sentir a sus seres queridos. Además, algunos casos puntuales se viven en el escenario.
¿Voy a poder hacer preguntas?
Sí. Hay espacios donde podés expresar lo que sentís o querés saber.
¿Esto es real o simbólico?
Es real. El alma no muere. Y vos lo vas a confirmar, vas a sentir esa certeza adentro tuyo.
¿Cómo me voy después del evento?
Te vas con paz, con el corazón lleno de amor, llorando de emoción, de alegría; una alegría tan inmensa que no te entra en el cuerpo; sintiendo hasta en la última célula que esto es real. Agradeciendo haber venido, convencido que fue la mejor decisión que tomaste desde aquel día.